El adware comprende programas que muestran anuncios para usuarios finales, a menudo pancartas (banners), independientemente de la actividad del usuario. Este tipo de software por lo general se instala en los equipos víctimas desde sitios remotos, sin el conocimiento o consentimiento del usuario.
Muchos programas gratuitos disponibles en Internet incluyen adware. El Adware continuará funcionando aún si el programa con el que viene se cierra o es borrado.
Por lo general, el adware no es peligroso, pero es molesto y hace perder tiempo y recursos del sistema. Además, cualquier software que es instalado y ejecutado en un ordenador sin el consentimiento del usuario, representa una amenaza potencial.